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El Internet de las cosas

(del libro del autor El Poder en la era de Internet, Ed. Silex, 2016)

Jeremy Rifkin fue asesor de la Unión Europea y de diversos jefes de Estado de todo el mundo, profesor en la Universidad de Pensilvania, hace una prospectiva (Prospectiva: conjunto de análisis y estudios realizados con el fin de explorar o de predecir el futuro, en una determinada materia, DRAE) apasionante, provocadora, entusiasta, que nos toma del cuello, nos eleva cariñosamente  y nos instala en el futuro: el Internet de las cosas.

Sostiene que la combinación comunicación/energía dio origen tanto a la Primera como a la Segunda Revolución Industrial y que las grandes transformaciones  económicas que se han producido a lo largo de la historia se han basado en el descubrimiento de nuevas formas de energía y nuevos medios de comunicación.   La imprenta a vapor, el telégrafo  y el transporte por ferrocarril fueron el fundamento de la Primera Revolución Industrial. El descubrimiento del petróleo, la invención del motor de combustión interna y la introducción  del teléfono dieron lugar a un nuevo paradigma de energía/comunicación y constituyeron el origen de la Segunda Revolución Industrial que dominaría el siglo XX. . Y en el siglo XXI Internet se está convirtiendo en el medio de comunicación que permitirá gestionar las nuevas energías renovables y el nuevo sistema de logística y transporte en un mundo cada vez más interconectado.

Y en esta afirmación del mundo que viene lo acompaña Santiago Niño Becerra, profesor de Estructura económica de la Universidad Ramón Llul, quien también augura un ocaso del capitalismo (o mejor, el advenimiento de un nuevo capitalismo) cuando sostiene que esta crisis del capitalismo –en especial por la especulación financiera y la burbuja inmobiliaria y la falta de controles de la especulación- es una crisis sistémica, que hará cambiar el “modo en que se hacen las cosas”, es decir los modos de producción y que una de las consecuencias de esta crisis sistémica es “el fin del pensamiento en singular, en individual”, y que a partir de esta crisis se empezará a pensar a nivel grupal, global y en el fondo aparecerá una nueva forma de entender el sistema, o sea: un cambio en el sistema.

Hay una revolución en ciernes. La nueva infraestructura inteligente motivará que haya una unión entre las comunicaciones, la energía y la logística en un único Internet conectará a la sociedad en una gran red neural mundial. Dice Rifkin:

La conexión entre todos los seres y todas las cosas –el Internet de las cosas- transformará la historia de la humanidad al permitir que nuestra especie, a través de la empatía, se una en una sola familia extensa por primera vez en la historia…y que gracias a todo esto, hace que la humanidad deje atrás su compromiso con un crecimiento material ilimitado y desenfrenado y se comprometa como especie en una economía sostenible. Y esta transformación va acompañada de un gran cambio en la psique humana: el salto a la Edad Colaborativa y la conciencia de la biósfera

No importa tanto determinar si la crisis del 2010 fue una crisis terminal del sistema económico (Niño Becerra) o si la nueva alianza comunicación/energía/logística (Rifkyn) serán los motores del cambio; lo que importa que es todos estos pensadores del futuro auguran un cambio en el sistema de creencias y supuestos.